Guía completa
Ya no es “solo la radio”
El sistema multimedia ha pasado de ser un simple reproductor a convertirse en el centro operativo del coche: navegación, manos libres, climatización, ajustes del vehículo, cámaras y buena parte de las asistencias a la conducción. Cuando la pantalla falla, se resiente prácticamente todo lo que se maneja desde ahí, no solo la música.
Y en el otro extremo está el cliente que quiere actualizar un coche de hace unos años con CarPlay o Android Auto sin cambiarlo de coche.
La pantalla congelada, el caso más habitual
En sistemas OEM (BMW iDrive, Audi MMI, Mercedes COMAND, VAG MIB) el fallo típico es una pantalla que deja de responder al tacto. El primer paso siempre es un reset completo del sistema — cada marca tiene su combinación de botones mantenida entre 10 y 30 segundos, y esto resuelve la mayoría de los casos.
Si el problema vuelve, hay que mirar hardware: un condensador interno deteriorado, memoria caché saturada o software desactualizado son las causas más comunes. Según lo que encontremos, la solución puede ir desde una actualización de firmware hasta la sustitución por un equipo nuevo o compatible.
Instalar CarPlay en un coche que no lo trajo de serie
El caso típico es un coche de hace unos años cuyo dueño quiere CarPlay o Android Auto sin cambiar de vehículo. Trabajamos con marcas como Pioneer, Kenwood, Sony o Alpine, siempre con los adaptadores del modelo concreto: marco a medida para no dejar huecos en el salpicadero, adaptador CAN-bus para que sigan funcionando los controles del volante, sensor de luces y climatización, antena DAB+ si se quiere, y micrófono externo para mejorar las llamadas. Una instalación bien hecha no deja cables a la vista ni funciones del coche desactivadas — eso es lo que diferencia el trabajo de “meter la radio y listos”.
El cableado de la puerta, sospechoso habitual
Si pierdes sonido en un altavoz concreto, antes de cambiar el altavoz miramos el cableado que pasa por el fuelle de goma de la puerta: tras muchos años de aperturas se acaba deteriorando. La reparación con resoldadura ronda los 80-150 €, y suele coincidir con fallos en el cierre o la ventanilla de esa misma puerta.
Dónde ponemos el límite
Para cámaras 360º con calibración compleja, o sistemas de conducción semiautónoma con calibración de cámara frontal, derivamos a un especialista con el equipo de calibración adecuado — no compensa tenerlo para casos puntuales. Para cámaras traseras simples, sí trabajamos directamente.